Seguro en todos los sentidos.
Flexibles y sin fibras: gracias a estas dos propiedades, los materiales de aislamiento técnico son especialmente fáciles de usar. Gracias a sus propiedades de material de célula cerrada, no se produce polvo de fibras durante el corte, que podría causar daños a la salud o ser un obstáculo durante el desmontaje posterior. Por tanto, los materiales de aislamiento de FEF y PEF no sólo protegen la tecnología del sistema, sino también al usuario. Su gran flexibilidad permite instalarlos en pocos pasos, y una instalación profesional garantiza también resultados óptimos y duraderos. Una vez instalados, los tubos y recipientes aislados profesionalmente reducen el riesgo de lesiones al evitar el contacto con el calor y el frío y absorber los golpes. Los materiales aislantes también reducen el nivel de ruido dentro del edificio. Esto puede mejorar las condiciones de trabajo en el sector industrial y amortiguar el molesto ruido de fondo en los edificios residenciales.